Florencia Parrondo

Entrevista

¿Qué intentan decir tus trabajos? ¿Qué temáticas trabajás?

Siempre me interesó la sociedad como una de las temáticas para mis trabajos.

Estoy trabajando constantemente con una dualidad entre lo que es una multitud de personas y lo que es la individualidad.

Cuando represento una multitud se pierde lo particular de cada persona como tal por encontrarse inmersa en esa masa de gente. No destaca ninguna en particular y pasa casi desapercibida, ya que la mirada del espectador es global de ese conjunto.
Y cuando trabajo la individualidad de personas en particular, busco destacar sus propios rasgos, expresiones, sus propias personalidades, representando personas diferentes unas de las otras. El espectador puede captar las características de cada rostro, sus expresiones, su mirada.

En los trabajos para CASALDEREY, me enfoqué particularmente en la mujer, y trabajé la multitud e individualidad en conjunto.
Las mujeres se presentan en conjunto, en multitud, pero son diferentes entre sí y se destacan unas de las otras. Cada una presenta sus rasgos, provienen de distintos lados, transmiten cosas distintas, y todo esto hace que se le dé una identidad a cada mujer.

El espectador puede reconocer estas diferencias aunque se vea esa multitud. Se les da lugar a cada una dentro del conjunto. Para lograr esto me enfoqué en la mirada, en que cada una tuviera su propia fuerza en lo que transmite. La idea es que ninguna se pierda en esa multitud, sino que pertenezca a ese conjunto.

¿Cómo se desarrolló y se desarrolla tu carrera?

Desde chica me gusta dibujar y pintar. Llenaba cuadernos de dibujos, dibujaba en los manteles de papel de los restaurantes, y comencé a llevarme un cuaderno al colegio para tener donde dibujar. En los últimos años de secundaria comencé a ir al taller de Magdalena Ganduglia, que fue muy importante para mi, ya que comencé a perfeccionar más mi mano, y a estar cada vez más interesada en el arte, expandiéndome a nuevas técnicas y posibilidades. Fue por este taller que decidí convertir mi hobbie en vocación y estudiar Bellas Artes. Me encuentro terminando la carrera de profesorado de Artes Visuales en el REA (Regina Espacio de Arte). En la misma seguí perfeccionándome y abriéndome a nuevas posibilidades de temas y técnicas. Sumado a esto, algo que me ayudó con el dibujo de los rostros que realicé para CASALDEREY y para seguir incorporando conocimientos para nuevos trabajos, fue comenzar el curso de maquillaje profesional en Regina Cosmétics. Esto perfecciona la observación en las características de los rostros en particular, en qué nos hace diferentes unos de otros, aumentando la percepción de lo que caracterizan unos ojos en particular, una nariz, una boca, que son únicas de una persona y diferentes al resto.
 

Sé que terminando la carrera no terminan mis ganas de seguir aprendiendo cosas nuevas. El mundo del diseño de moda es algo que siempre me gustó y algo que quiero seguir conociendo. También tengo ganas de transmitir todo lo que aprendí. Es por eso que estoy en vísperas de abrir mi propio taller de arte. Enseñando también se sigue aprendiendo.

¿Qué es lo que más te gusta hacer?

Con el arte esta pregunta no la tengo definida. La realidad es que siempre estoy buscando y explorando nuevas técnicas. Si me interesan, las sigo desarrollando, indago nuevas posibilidades.

Tengo épocas en las que me obsesiono con un material en particular. La acuarela es una de las técnicas que más me gustan y a las que vuelvo constantemente. Sus posibilidades son tan diversas que siempre hay algo nuevo que saco de ellas.

Últimamente estoy indagando el mundo del esgrafiado, con lo que puedo estar horas sin darme cuenta.

Soy muy diversa con las técnicas, ya que la exploración del material es una de las cosas más lindas en el momento de hacer.

¿Lugares del mundo que te inspiren?

Al tener interés en la sociedad como temática en mis trabajos,

me interesan las partes del mundo que se destacan por la aglomeración de personas, por la multitud.

Nueva York es una gran inspiración, ya que no es sólo concentración de personas, sino de edificios, luces, carteles, autos, semáforos, la ciudad en un solo lugar.

Florencia de Italia tiene uno de los paisajes en cuanto a construcciones

más hermosos y armoniosos que vi.

Tiendo a indagar en los espacios para desarrollar nuevas ideas.

¿Cómo vivís ser mujer?

En el trabajo que realicé para CASALDEREY se le da lugar particularmente a la mirada de la mujer. Cada mujer posee sus propias expresiones y características, dándoles a cada una su propio protagonismo en el trabajo.
Vivir siendo mujer para mi es lamentablemente vivir con cuidado, es estar atenta por la calle, ir por lugares transitados, avisar cuando llego a casa. Por suerte está empezando a haber más consciencia de este problema que por mucho tiempo estuvo naturalizado por el simple hecho de ser mujer, como si estas cosas fueran parte de nosotras y que por ser mujeres el tener cuidado tiene que ser un requisito, porque sino es nuestra culpa que nos pasen cosas. No te vistas con esa pollera tan corta, no camines sola de noche, que después es tu culpa lo que te pase. Le ocurre algo a una chica y muchos piensan “ pero que tenía puesto?”. Durante mucho tiempo, para muchas personas, hombres y mujeres, esto fue y lamentablemente sigue siendo, un pensamiento real.

 

Me parece que si bien queda mucho por trabajar, porque no es un tema fácil, de a poco la gente es más consciente de que las cosas son distintas. Por eso me parece importante en los trabajos que realicé para CASALDEREY el tema de la mirada. Es la mirada de todas esas mujeres las que se imponen y a las que se les da lugar, miran con seriedad. Y con esto el tema de la multitud e individualidad trabajadas en simultáneo. Cada una es diferente a la otra y transmite su propia fuerza, pero juntas son mucho más poderosas.

¿Cómo te atraviesa el trabajo en equipo siendo artista?

Creo que el trabajo en equipo puede sumarle a uno muchas cosas nuevas. Trabajar con otro implica otra personalidad, otra mentalidad, otros gustos. Y todo esto suma, porque puede inspirar a uno a nuevas ideas, abrir la mente a otras posibilidades, tener en cuenta otras cosas que trabajando solo uno no puede llegar a ver. Y esto es recíproco, uno se lleva del otro pero el otro se lleva de uno.

Durante mi carrera tuve la posibilidad de trabajar con otros en varios proyectos, que hicieron que el trabajo no termine siendo lo mismo. Poder ver lo que hace el otro siempre es bueno, inconscientemente uno va sumándose posibilidades de nuevas ideas. Y que el otro vea lo que estás haciendo, opine, hace que sea una interacción en donde ambas partes se lleven cosas positivas.
 

¿Qué significó esta colaboración para vos?

Esta colaboración me abrió a nuevas posibilidades, tanto en el mundo del arte como en el de la moda. La moda es algo que siempre me interesó y llevé en mi, pero que fui perdiendo enfocándome en el arte, y que recuperé con este trabajo. Lo que me gusta de esta colección es que hay diversidad de estampados, colores y 

diseños, pero todo se mantiene como en una misma unidad. El trazo del lápiz le da a la prenda una fuerza que no tiene cualquier tela. Colaborar para la colección “Awakenings” de CASALDEREY significó abrirme a la posibilidad de conectar dos pasiones, la moda y el arte, y eso me incita a seguir explorando en este nuevo mundo.

¿Una frase que te inspire?

Trabajando con el tema de las miradas, una frase que siempre me gustó dice que

“cuando no se pueden decir las cosas, las miradas se cargan de palabras”.

Me gusta porque es cierta. Uno cuando no puede decir las cosas, es como si las palabras se quedaran adentro de

uno, pero la expresión del rostro lo dice todo.

Además, la mirada de cada uno es única, nos hace quienes somos.